Para el campeón actual del fútbol profesional colombiano, pese a que son mínimas, aun quedan posibilidades de clasificar a los cuadrangulares.
Las malas campañas en el fútbol
lamentablemente existen, están ahí y pueden aparecer en cualquier momento para
amargar la vida de jugadores, técnicos, directivos, periodistas y
principalmente de los aficionados.
Son acumulaciones de tensión, de
rabia y de frustración al ver caer el equipo fecha a fecha y solo en victorias aisladas o empates, encontrar los
máximos frutos. Con esto se tiene que conformar el hincha, en una mala campaña.
Y hasta ahora, es lo que hace el
Once Caldas, pese a que en el primer semestre futbolero se alzó con la victoria.
Contra todo pronóstico reivindicó su nombre y su fútbol en una final
inolvidable contra Junior en Manizales y en Barranquilla.
De muy pocas ilusiones y
perspectivas salió un equipo campeón. Eso hizo pensar que la campaña en el
segundo semestre podría ser deliciosa. Al menos se podía esperar una seguidilla
de victorias en el estadio Palogrande.
Pero, de siete presentaciones que
lleva allí, apenas pudo lograrlo en cuatro veces (Pereira, Quindío, Huila y
Cali). Después, empató en dos ocasiones (Millonarios y América) y perdió en una
oportunidad contra el Atlético Nacional.
Es de esa producción de donde
contabiliza su puntaje en la tabla de posiciones, ya que de las seis
presentaciones que, hasta ahora, hizo en condición de visitante, no logró ni
siquiera un punto. Al contrario, fue goleado en tres ocasiones, una de ellas
por su rival regional.
Todo lo anterior sumado, atenta
seriamente contra la pretensión de clasificar a los cuadrangulares para
efectuar la defensa del título. El equipo está ‘cuasi eliminado’. Pese a que
existen, las posibilidades clasificatorias son mínimas.
Quedan dos juegos en casa (Boyacá y
Envigado) en los que a toda costa el Once tendrá que sumar los seis puntos para
llegar a veinte unidades. Y quedan tres juegos afuera (Cartagena, Santa Fe y
Medellín), en los que tendrá que sumar mínimo, los mismos seis puntos.
Así llegaría a veintiséis unidades.
Puntaje con el que de todas maneras tendría que esperar resultados y observar
el desenlace de la tabla de posiciones para averiguar si con esa cifra alcanza
el octavo lugar, uno más arriba o queda eliminado.
Pues con veintiséis puntos en muchos
casos ha habido eliminaciones, y en muchos otros casos ha habido
clasificaciones, todo dependiendo del contexto clasificatorio, es decir, del
rendimiento de los demás equipos competidores.
En este caso, Medellín marca un
punto alto de rendimiento, lo que generalmente ha implicado que en la mitad de
la tabla (donde se defina el octavo puesto), se rebaje el rendimiento y
aparezcan clasificaciones con bajo rendimiento.
Habrá que ver, por ahora el Once,
nuestro amado ‘blanco’, con sus victorias aisladas, apenas hace intentos por
salvar la campaña. Tendrá que sumar de visitante, algo que no ha hecho, y a
mitad de semana es la primera oportunidad, sería bueno que mostraran jerarquía,
o ¿acaso no fueron campeones?
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Perfil Blog
Fredy López
Hincha vehemente del Once Caldas y la Selección Colombia, equipos de mi alma. Seguidor del 'blanco' temporada a temporada desde 1992 en el viejo estadio Fernando Londoño de Manizales. Observador de fútbol de clubes desde la Libertadores de 1989, y de selecciones desde el Mundial de 1986. Me obsesiona la historia del fútbol mundial, en especial aquel que no me tocó ver pero está en los archivos, en los que brilla ese gran Brasil de 1970, entre otros. Archivos que están abiertos a la espera de más jugadores y equipos que hagan historia. Ojala esté ahí para verlo y contarlo.