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Deportivo Cali y Atlético Huila empataron 2-2 por la
decimoquinta jornada en la Copa Mustang II 2009. Por los azucareros, marcó en
dos oportunidades Sergio Herrera mientras en los opitas anotó Iván La Champeta
Velásquez. Con este resultado, los caleños complicaron su clasificación a los
cuadrangulares a falta de tres jornadas y marchan en la décima posición del
campeonato con 19 unidades.
Otro empate más, esta vez contra el Huila en el Pascual,
deja de manifiesto que este equipo no levanta cabeza y cada vez ve más lejos
una eventual clasificación entre los 8 primeros. Tres puntos distancian al
equipo “azucarero” de la zona deseada y marcha en un indiferente décimo puesto.
Ya este equipo ha bajado los brazos, no hay ímpetu, ilusión
y vergüenza, los jugadores no están pensando en el rival que tienen enfrente
sino en vaya uno a saber en qué cosas, la directiva sigue de manos cruzadas y
el inquilino del banquillo sigue siendo el “caradura” de “Cheche” Hernández,
hay que tener poca vergüenza para que a la luz de los resultados se siga
aferrando a un puesto que desde hace meses se vio que le venía grande, no sé si
han mermado sus capacidades porque aun recuerdo que en su anterior periplo por
nuestro equipo fue campeón. Entrenador háganos un favor y a usted mismo,
márchese.
Para esta época ya el club debería estar buscando
alternativas pero los de los despachos tampoco hacen nada, no se busca
entrenador, no suenan refuerzos, parece que este fuera el equipo de nadie. A
los únicos que les duele la situación son a los hinchas que cada vez menos
acuden al estadio sanfernandino.
No hay derecho, nunca imagine que un presidente que tenía un
buen proceder como Otoya terminara dejando que el club se desangrara en un
ostracismo total, ausencia de gestión, ausencia de solución y lo más grave
AUSENCIA DE CORAZÓN, de nada sirve pedir su dimisión porque sencillamente no lo
van a hacer porque han perdido lo más importante: la dignidad.
Nadie se acuerda ya que ese escudo lo han vestido jugadores
extraordinarios que lo han dado todo, no existe el respeto por una institución
histórica como el Deportivo Cali, unos pocos arruinan el patrimonio de miles de
hinchas caleños, frente a esto lo único que se puede sentir es tristeza.
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